lunes, 2 de julio de 2012



Julio 2012. INICIO. Sometidas a la voluntad de su seevera madre, Leandra, Alfonsina y Aldonza Belatti son dos solteronas que estuvieron siempre enamoradas del mismo hmbre que las engañó a las dos para luego abandonarlas, condenándolas a las habladurías del pueblo, mismas de las que se cuidan llevando una vida alejada de todos, dedicadas a ordeñar a sus vacas, manteniéndose de las ventas de su leche. Ambas mujeres padecen el deseo de ser madres, por separado, sin embargo saben que eso jamás sucederá pues no hay hombre que se fije en ellas. Sin embargo pronto, una mañana a su puerta encuentran una canasta con una niña abandonada y una carta dirigida a ellas, en la que les piden ayuda para cuidar de una huérfana de padre que también lo será de madre si no le cuidan. La solteronas deciden adoptar como su sobrina a la recién nacida a pesar de la negativa de Leandra, quien les dice que si han decidido mancillar más a su familia adoptando a una bastarda que la gente pensará que es suya, deberá irse. Valiente, Aldonza decide hacerlo y al partir en medio de la noche es sorprendida por Alfonsina, quien la sigue y le dice que la apoya y que entre las dos cuidarán de esa niña, a la que deciden llamar Audrina. Las dos hermanas se instalan en el pueblo de Cereznillos, donde se dedican a la venta de leche, crema y quesos, pasando así diez años en los que la pequeña Audrina crece entre vacas y dicha que le brinda su amistad con Violeta, hija del viudo Petúnio, quien aprecia a Audrina como todos en el pueblo, invitándola siempre a las cocechas de la hacienda El Encanto, de la que pocos conocen al propietario, quien la visita solamente una vez al año, encerrándose en ella. Pronto a las mujeres llega la noticia de que su madre, Doña Leandra, se encuentra muy enferma por lo que es Alfonsina quien acude a visitarla. Leandra no deja de reprocharle el que la hayan abandonado por proteger a la bastarda de unos desconocidos y se las ingenia para hacer que la mujer se quede con ella, a su cuidado, pasando así más años en los que las hermanas deciden llevarla a vivir con ellas y Audrina se convierte en una mujercita a la que la vieja trata con dureza y frialdad, aunque no frente a sus hijas, encontrando la muchacha refugio en su amiga Violeta y en su eterno enamorado, Gael, un muchacho aparentemente bueno pero de doble personalidad que siempre ha estado obsesionado con ella.

El hacendado Narciso Del Monte ha decidido radicar en su hacienda a la que se dirige ahora que es tiempo de cocechas junto con su esposa Magnolia, quien invita a pasar una temporada con ellos a su hijo mayor, Nardo, un apuesto agrónomo quien ha rechazado trabajar para su padre, provocando esto un distanciamiento entre ambos, por lo que la mujer cree que es el mejor momento para que se reconcilien. Nardo promete pensarlo y se despide de la mujer, quien en el camino cuenta a su marido la propuesta a su hijo y le pide que le de tiempo y no intente forzarlo, pues Nardo se dará cuenta por sí mismo de lo importante que es su presencia en El encanto, al que llegan de noche y son recibidos por el hombre de confianza de Narciso, Jacinto, un hombre que siempre ha estado obsesionado con la belleza de Audrina y se ha convertido en su amigo esperando el día en que pueda tenderle una trampa para hacerla suya. Y es a Audrina a quien Magnolia conoce en los campos, admirándose por su singular belleza. La muchacha la invita a probar la leche, cremas y quesos de sus tías, Alfonsina y Aldonza, quienes conocen a la mujer y enmudecen al escuchar quien es su marido pues Narciso es el hombre que se burló de ellas en el pasado. De esto se da cuenta Leandra, quien prohíbe a su nieta que vuelva a acercarse a El Encanto o de lo contrario la molerá a palos, mientras que las dos hermanas sufren en silencio, por separado, el engaño del que fueron presas en el pasado.

Nardo y su hermano Bertín han llegado a Cerezillos y se instalan en El encanto, llenando de felicidad a sus padres. Comen juntos y la dicha de Narciso se empaña cuando Magnolia le dice que ha conocidos a las dueñas de la cremería y pronuncia sus nombres. Pasmado, el hombre se retira y en su despacho contempla dos fotos, una de cada hermana, preguntándose como puede ser posible que las dos se encuentren en Cereznillos y no en el pueblo en que las conoció y engañó.

Audrina es testaruda y tras terminar de dar lecciones esclares a los hijos de los campesinos, se pasea por los campos, donde es vista por Nardo, el cual se sorprende con su belleza y le hace saber a Bertín que nunca en su vida había visto muchacha más hermosa. La siguen y la ven encontrarse con Violeta, de quien Bertín se enamora al primer instante. Los dos hermanos las siguen hasta la plaza del pueblo y se presentan. Al verse a los ojos, Audrina y Nardo se enamoran de inmediato. Pasan el resto del día juntos y prometen volverse a ver. Desde ese momento cada vez que ella termina sus clases en la sencilla escuela rural se encuentran en el campo, donde él la pasea a caballo, decidido a radicar en Cereznillos, por lo que anuncia a su padre que trabajará con él en las siembras de su hacienda, dispuesto a convertirse en los máximos productores del país. Esto llena de felicidad a Narciso, quien se presenta en casa de las Belatti, donde se enfrenta a Leandra, la cual lo abofetea y le escupe a la cara, culpándolo de ser un cobarde que engañó a sus dos hijas. El hombre pregunta si Audrina es hija suya y la vieja le dice que no, contándole como es que la muchacha llegó a sus vidas. Pronto aparecen Alfonsina y Aldonza, quienes enmudecen al verlo y lo echan de su casa, exigiéndole que no se acerque a ellas. Sufren y se preocupan cuando Leandra las tortura preguntándoles qué es lo que le dirán a Audrina, a quien le han mentido toda su vida.

Jacinto asegura a Petúnio que él se casará un día con Audrina pues en el pueblo no hay otro hombre que pueda ofrecerle lo que él. Los escucha Violeta, quien asegura al capataz que sí lo hay y que su aiga está perdidamente enamorada. Por ello el hombre se da a la tarea de vigilar a la muchacha, descubriendo que esta tiene un romance con Nardo, al que maldice. Acude a decírselo a Narciso, quien habla con su hijo y lo apoya en su relación mas le da a entender que las pueblerinas como Audrina son para jugar y no formar una familia en el futuro. Nardo reacciona y deja claro a su padre que sus intenciones con Audrina son sinceras y la ha tomado muy en serio.

Finalmente Alfonsina y Aldonza hablan de lo vivido en el pasado y como fueron engañadas por el mismo hombre. Las hermanas lloran, se abrazan, y creen que lo mejor que pueden hacer es decirle toda la verdad a Audrina. Leandra les pregunta si también le dirán que es una recogida y no su sobrina, como siempre le han hecho creer. Audrina las escucha y les pide que le digan si eso es verdad. Las mujeres callan y es Leandra quien le dice a la muchcha que las dos mujeres lo abandonaron todo, incluso a su propia madre, por protegerla a ella cuando la abandonaron a las puertas de su casa, con una carta dirigida a Aldonza, quien le confirma a la chica que es verdad y que la quiere como a una hija. Las mujeres abrazan a Audrina y aseguran que nada ni nadie las separará. Luego ella desahoga esto con Nardo, quien la abraza y besa asegurándole que todo estará bien.

Jacinto se desfoga con la prostituta Camelia, a quien le dice que nadie le arrebatará a su querida Audrina, por la que ha esperado por años. Camelia le aconseja que actúe de manera inteligente, que no se violente, y comience por envenenar a la chica contra Nardo. Al irse el hombre, la mujer es sorprendida por su hermano, Gael, quien lo ha escuchado todo y asegura que él también quiere por esposa a Audrina, a la que siempre ha pretendido sin éxito
Camelia abraza a su hermano y con una sonrisa le promete que esa chica será para él. Luego el muchacho busca a Audrina y le habla de amor mas ella lo rechaza y le deja claro que su corazón ya le pertenece a otro hombre. Furioso, Gael se desahoga en soledad, misma en la que jura que no permitirá que le arrebaten al amor de su vida.

Nardo busca a Audrina y se presenta ante Alfonsina y Aldonza, quienes enmudecen al saber que es hijo de Narciso. Prohíben a Audrina que tenga que ver con él pero la muchacha asegura estar profundamente enamorada y es apoyada por Leandra, quien en privado hace ver a sus hijas que ahora tienen en la muchacha el instrumento para vengarse del hombre que se burló de ellas mientras que por su parte Audrina se emociona cuando Nardo le da un anillo de compromiso, pidiéndole que se convierta en su esposa. Ella acepta.

Narciso y Magnolia reciben en casa a Jazmín Campuzano, vieja amiga de Nardo, quien ha llegado por petición de Narciso no soo para visitarlos, sino dispuesta a convencer a Nardo de casarse con ella por lo que el muchacho se sorprende al verla frente a él. Hablan del romance que tuvieron en el pasado y el cual ella desea reanudar pero es despreciada y herida cuando el apuesto Nardo le hace saber que se ha comprometido con otra mujer y de inmediato Jazmín se lo hace saber a Narciso, quien jura a su hijo que jamás permitirá que se una a una desdichada de la que nadie sabe de quién sea hija.

Gael propone a Jacinto que secuestren a Audrina pues él desea hacerla suya para así comprometerla a casarse con él. Jacinto acepta seguro de que en el camino podrá deshacerse del muchacho y ser él quien posea definitivamente a la muchacha, a quien Gael engaña y cita en un lugar para llevarla a dar una vuelta en auto, invitación que la chica acepta sin sospechar su destino. Se encuentran con Jacinto, quien se une a ellos por lo que Audrina comienza a sospechar que algo sucede y pide que la lleven de vuelta a casa. Gael se violenta ante la insistencia de la muchacha, a la que dice que se casarán pues él es el hombre de su vida. La besa por la fuerza y ella lo abofetea por lo que la golpea logrando que pierda el conocimiento. Al despertar descubre que está en un sitio descnocido, atada, e Gael le lleva comida para hablarle con ternura y llamarla “su amor”, enloquecido. Esto lo sabe Jacinto, quien ha regresado a Cereznillos para no levantar sospechas.

Las Belatti se preocupan al darse cuenta de que Audrina ha desaparecido y se lo informan a Petúnio y Violeta, quien a su vez se lo hace saber a Bertín y Nardo, quien asegura a la familia de su amada que no descansará hasta dar con ella y ordena a Jacinto que lo ayude a buscar en los alrededores, sin tener éxito ninguno de los dos. Luego Nardo toma un baño y es seducido por Jazmín, quien lo besa. Él la rechaza y le exige que lo deje tranquilo pues él solo puede amar a su dulce Audrina, la cual ha desaparecido.

Aldonza acude a Narciso y le pide que en nombre del amor que un día se tuvieron la ayude a encontrar a su hija desaparecida. El hombre se niega rotundamente y asegura a su ex novia que si no Aleja a su entenada de la vida de su hijo él será quien se encargue de deaparecerla. Los escucha Magnolia, a quien Alfonsina, quien también aparece, le revela la verdad sobre ella y su hermana con su marido, descubriéndose así que Narciso le fue infiel a su mujer ya estando casado con ella. Magnolia lo desprecia y se encierra en su habitación para desahogarse.

Camelia contacta a Gael y le hace saber que la policía busca a Audrina por o que tendrá irse muy lejos si en verdad quiere casarse con ella. Gael le revela que Jacinto lo ha ayudado y entonces Camelia le dice que huya lo antes posible pues Jacinto también está interesado en su dulce Audrina. Por ello Gael toma a la muchacha y la sube al auto, atada, para emprender un nuevo viaje, pero ella se las ingenia y causa un accidente gracias al cual huye en medio de la noche luego de desatarse, mientras Gael permanece en el auto, inconsciente
Audrina corre hasta ver a lo lejos una casa a la que toca, siendo bienvenida por el viejo Florencio, al que cuenta lo que ocurre. Él le dice no tener teléfono y encontrarse lejos de el pueblo más cercano por lo que le ofrece dormir en su casa e ir temprano a comunicarse con su familia. La muchacha sin embargo tiene miedo mas el hombre le asegura que estando con él nadie tendrá alcance a ella.

Magnolia acude a hablar con Alfonsina y Aldonza sobre su relación con Narciso. Aldonza se niega a hablar pero no así Alfonsina, quien cuenta cada detalle de lo ocurrido y lo cual es sustentado por Leandra, quien asegura que Narciso es un canalla muy distinto a Nardo, el cual es capaz de todo por Audrina. Debido a esto la mujer apoya a su hijo en su relación con la muchacha y decide ayudarlo a encontrarla, lo mismo que Bertín, revelándose los tres contra Leandro, a quien Magnolia jura que si no deja que sus hijos sean felices les revelará lo que hizo.

Gael regresa a Cereznillos y le dice a Camelia lo que le sucedió. Esta lo abofetea pues sabe que cuando la muchacha aparezca lo delatará, por lo que le exige que se vaya muy lejos, entregándole la dirección de un amigo que lo ayudará en la ciudad. Gael huye a ese lugar, donde pide a Valeriano, el amigo de su madre, que lo proteja. Este acepta a cambio de que el muchacho trabaje para él, que es un matón y delincuente al que acude Florencio para pedirle que lleve a Audrina de regreso a su pueblo. Valeriano descubre en la chica una hermosura inigualable y cree que puede meterla a trabajar en el burdel del que es dueño por lo que asegura a Florencio que la ayudará. La hace entrar en su casa, donde es reconocida por Gael, quien la jalonea y le asegura que la obligará a casarse con él lo quiera o no. La besa por la fuerza y está a punto de hacerla suya pero aparece Valeriano y lo golpea asegurando que la muchacha es suya y si la quiere tendrá que pagar por ella pues es una mercancía muy cara. Cuando ambos se dan cuenta Audrina ya se ha escapado, corriendo por la ciudad lo más veloz posible.

Rogelio ha vuelto a la ciudad para buscar ahí a Audrina. Es alcanzado por Jazmín, la cual insiste en enamorarlo a pesar de ser rechazada. Él acepta salir con ella por última vez y acuden a un restaurant, donde Audrina lo ve entrar. Desesperada, decide ir a buscarlo pero le es negada la entrada por lo que se asoma por una ventana y ve cuando Jazmín lo besa por lo que se siente desilusionada y camina por las calles, atrapada entre la lluvia y el frío, hasta que una mujer le ofrece pasar a una lujosa mansión, en la que la resguarda de las inclemencias del tiempo y le pide que la ayude a hacer una exquisita cena que ambas podrán degustar luego de servirle al “señor”. La mujer, Hortensia, le pide que la acompañe hasta donde su patrón, Rafael Villalcázar, quien se sorprende ante la belleza de la chica y la invita a sentarse a su mesa, pidiéndo a Hortensia que los deje solos. Le pregunta qué hace en la ciudad y escucha su historia para luego brindarle una habitación en su casa, misma donde Audrina descubre la pintura de una mujer muy parecida a ella.

Magnolia enferma y por ello Leandro manda a buscar al mejor doctor de la regió y ese es Florencio, quien viaja hasta Cereznillos y atiende a la mujer. Tras ello habla con Bertín, al que dice que hace poco una muchacha del mismo lugar estuvo en su casa, huyendo de unos secuestradores. La describe y cuando le mencionan el nombre de Audrina asegura que se trata de ella y que la ha llevado a la ciudad. Bertín se comunica con Nardo para decirle que su amada se encuentra en ese lugar por lo que debe buscarla pero los escucha Jazmín por otra línea y jura que no permitirá que le arrebaten al hombre de su vida. Luego acude con Violeta para decirle la buena nueva y juntos se lo hacen saber a las Belatti, quienes festejan que Audrina esté a salvo. Se preguntan quién pudo haberla secuestrado y la tenaz Leandra asegura que no pudo ser otro que Gael, al que buscan Bertín y Petúnio sin éxito por lo que adierten a Camelia saber qué es lo que su hijo hizo y no descansar hasta que pague por su crimen. La mujer los echa de su casa y asgura que su hijo y Audrina han crecido juntos y terminarán casándose aunque el mundo entero se oponga.

Audrina no deja de pensar en Nardo y cómo este la engañó al saberla una pobre inocente y provinciana. Llora y es consolada por Hortensia, con quien se desahoga. Luego le pregunta por la mujer del cuadro y la sirvienta le dice que fue la esposa de Rafael, la cual huyó tras dar a luz a la hija de ambos, con la criatura en brazos. La sirvienta descubre el parecido entre la muchacha y su antigua patrona y asombrada acude a Rafael para decirle que ha descubierto algo. Este le hace saber que ya lo sabe: La extraña a la que ayudó es su hija perdida. El hombre cree que es mejor no decirle nada a la muchacha para así dar con las personas que la han cuidado todos estos años y se ofrece a llevarla hasta la puerta de su casa, donde la muchacha, feliz, se reencuentra con las Belatti, quienes con llanto la abrazan, felices, mientras que Leandra se acerca a Rafael para agradecerle el haber tenido la delicadeza de poner a salvo a su nieta. El hombre le revela que él sabe que esa muchacha no es su nieta y le pregunta por el paradero de la mujer que les entregó a Audrina. Asombrada, Leandra jura no saber de qué le habla ese hombre, quien revela ser el verdadero padre de la dulce Audrina.

Gael se sorprende al ver el trato que Valeriano da a las muchachas reclutadas en su burdel, donde se hace amigo de una: Rosa, a la que trata con ternura por lo que ella se enamora perdidamente de él. Le suplica que la ayude pero el muchacho teme a Valeriano, el cual es famoso por ser un matón despiadado.

Nardo se niega a aceptar las caricias de Jazmín, a la que pide que lo deje tranquilo pues él está enamorado de Audrina, a la que desea encontrar. Recibe una llamada de Bertín, el cual le hace saber de la aparición de la muchacha y le revela quién la ha llevado a su casa por lo que Nardo acude a la mansión de Rafael para agradecerle lo que hizo por su amada. Allí Rafael le pide que no mienta y le revela que Audrina lo vio besandose con otra chica en un restaurant. Nardo cuenta la verdad a Rafael, quien cree en él y le revela que es el verdadero padre de la muchacha. Impresionado, Nardo cree que la dulce muchacha debe saberlo pero Rafael teme a su rechazo y a separarla de las mujeres con las que ha crecido y a las que ama de verdad.

La policía se presenta en El encanto para arrestar a Jacinto, al que Audrina ha acusado como cómplice de su secuestro. Jacinto asegura que a él también lo engañó Gael, quien lo planeó todo junto con su hermana, Camelia, quien es arrestada al negarse a cooperar con la justicia para que su hijo sea encontrado y maldice a Audrina por despreciar a Gael, cuando él fue el único que no se burló de ella cuando niños y siempre le brindó todo su apoyo.

Nardo regresa a Cereznillos en busca de su dulce Audrina, a la que abraza y le jura que lo que vio en el restaurant fue una confusión pues él solo la ama a ella. Audrina sin embargo lo rechaza y le hace saber que son de dos mundos completaente diferentes. Lo deja solo y al estar con Aldonza esta le hace saber que el muchacho no ha dejado de buscarla pues en verdad la ama.

Petúnio, quien siempre ha mantenido buena relación con las Belatti, principalmente con Alfonsina, le propone a esta que se traten como algo más que amigos pero la mujer teme a lo que su madre pueda decir o pensar. No sospecha que Lendra la ha escuchado y se sorprende cuando a solas la mujer le pide perdón por haberla reprimido durante tantos años y la alienta para que acepte a Petúnio, quien es un buen hombre.

Bertín escucha a sus padres discutir sobre en engaño de Narciso a Magnolia con las hermanas Belatti y se lo hace saber a Nardo, quien enfrenta a su padre, el cual lo abofetea por atreverse a cuestionarlo. Entonces el muchacho acude a las hermanas para preguntarles si es verdad lo que Bertín ha escuchado y ellas tratan de negarlo pero él las acorrala y no les queda más que aceptarlo y enmudecer cuando el muchacho les dice que sabe el paradero del verdadero padre de la muchacha, enterándose así Audrina de la verdad, sufriendo por lo sucedido en el pasado y más por saber que las mujeres no tuvieron una hermana que se murió como le han hecho creer durante tantos años. Sale corriendo de casa y se dirige a la ciudad para hablar con Rafael, al que dice haberse enterado de todo y desear encontrar a sus verdaderos padres. Rafael la abraza y le dice que él sabe en donde se encuentran. La lleva ante la imagen de su esposa desaparecida y le pide que ella también se mire en un espejo. Ante el parecido Audrina descubre la verdad y abraza al hombre, quien le dice que por años la estuvo buscando sin éxito y ahora se siente el hombre más dichoso al tenerla entre sus brazos. Pronto aparece Nardo para pedirle que lo escuche mas la chica se empeña en no querer hablar con él y este revela a Rafael estar profundamente enamorado de ella.

Narciso descubre que Jacinto le estuvo robando durante años y lo enfrenta en un juicio en el que el hombre declara fechorías cometidas cegado por la ambición de tener dinero suficiente para conseguir el amor de Audrina, quien siempre lo creyó un amigo. Ante él aparecen las Belatti para repudiarlo por lo que le hizo a la muchacha.

Bertín pide a Violeta que sean novios formales y la presenta ante sus padres. Magnolia la trata con cariño mas no así Narciso, quien considera que irse a vivir a Cereznillos fue un error pues sus hijos encontraron el amor en dos muertas de hambre. Magnolia le recuerda que alguna vez él se enamoro de dos mujeres así y las engañó.

Decidido a ayudar a Rosa, Gael busca a Diego, el hermano de la muchacha, al que dice del paradero de esta por lo que el muchacho acude a buscarla para salvarla en complicidad con Gael, quien se ha encariñado con ella. Sin embargo Valeriano los descubre y apuñala a Diego hasta herirlo gravemente para luego abofetear a la muchacha, a la que jura que jamás le dará su libertad. Sin embargo Gael la ayuda y al estar los dos lejos del burdel acuden a las autoridades, donde él es detenido por el secuestro de Audrina. Luego es la misma justicia la que detiene a Valeriano por el tráfico de menores y lo sentencian a muchos años en la cárcel. Diego después se encuentra con su hermano y vuelven a ser felices. Él se asombra cuando conoce a Jazmín, deslumbrándose con su belleza.

Cansada de rogarle a Nardo, Jazmín decide dejar de acosarlo y se despide de Narciso y Magnolia, segura de que en mucho tiempo no los volverá a ver pues ha decidido olvidarse por completo de lo que siente por su hijo. Comienza a tratar a Diego y se enamoran, comenzando un tórrido romance.

Leandra muere de un infarto llenando de dolor a Alfonsina y Aldonza, quienes la velan y se alegran por la repentina presencia de Audrina, quien las abraza y les jura que jamás se separarán. Luego se reconcilia con Nardo y acepta casarse con él. Al entierro acude Narciso, quien pideperdón a las mujeres por el engaño en el pasado y tras ello se reconcilia con Magnolia.

Audrina y Nardo, dispuestos a ser felices para siempre, se casan en la iglesia de Cereznillos, rodeados de sus seres queridos. Los enamorados se dan un fuerte beso de amor.




Fin







© MI DULCE AUDRINA DR. 2012
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(R) 1995 (P) 2012